viernes, 4 de octubre de 2013

Tu jardín vertical

La semana pasada os mostramos en nuestra página de facebook los jardines verticales. Hoy os enseñaremos como tener vuestro propio jardín vertical con unos cuantos consejos, ya que no entraña demasiada dificultad.




Es una tendencia cada vez más habitual y que ha ido evolucionando hasta el punto de convertirse en algo más que un parche para aquellas viviendas sin patio o espacio. Además de convertirse en un elemento decorativo, le da un toque más ecológico y fresco a tu vivienda, con todas las ventajas que conlleva. ¡No te lo pienses dos veces y haz el tuyo!




El primer paso es elegir una pared, ya sea interior o exterior. El único requerimiento a la hora de buscar la pared adecuada es que reciba algo de luz, y además, en el caso de interiores, que la estancia tenga unas condiciones de temperatura y humedad óptimas, básicamente teniendo cuidado con los ambientes que resecan en exceso las calefacciones durante el invierno. 


Se trata de paneles de plástico con macetas de quita y pon que se adaptan perfectamente al soporte. Existen varios sistemas: los más sencillos incluyen sólo las pequeñas macetas insertables en los módulos, que se rellenan de sustrato; los más sofisticados incorporan un sistema de fieltros hidrológicos que permite mantener siempre la humedad óptima regando incluso cada diez días. De hecho las plantas desarrollan sus raíces en el fieltro, por lo que la cantidad de sustrato no es importante. 





Es común a todos los kits un desagüe inferior que impide que el agua escurra por la pared. Los paneles son modulares, lo que permite conectarlos entre sí para crear, si se desea, grandes paredes vegetales. 


Las especies que mejor se adaptan a las viviendas y que cubren el soporte en poco tiempo (un par de meses, más o menos) son las clásicas de los interiores: Pothos, Philodendron, Hedera Helix, Asparagus, Chlorophytum… Es interesante también la idea de disponer de una pequeña huerta en la cocina con alguno de estos módulos, para tener a mano hierbas aromáticas como la albahaca, el perejil, e incluso -¿por qué no?- alguna mata de fresas o incluso de tomates cherry. 





La instalación sobre la pared se efectúa una vez que las macetas ya están colocadas en su sitio con las pequeñas plantas albergadas en los sitios correspondientes. 


Es el momento de verificar con un nivel de burbuja o láser que el soporte está recto contra la pared. 

Conviene marcar el punto exacto donde hacer el taladro con un lápiz o una pequeña muesca o con un unos cuantos giros del destornillador. 
Taladrar los orificios en la pared con una broca del tamaño de los tacos
Para terminar, sólo hay que introducir los tacos y fijar el panel con tornillos a la pared. 





Incluso para aquellos que quieran ir un paso más allá, pueden crear un jardín vertical exclusivamente con material reciclado, utilizando botellas de plástico, palets, con tuberías de plástico y botes de pintura... las posibilidades son infinitas y, como hemos dicho, solo requiere un espacio con un poco de sol y la creatividad e imaginación del lector. 




sábado, 28 de septiembre de 2013

Letras de cemento

Hoy utilizaremos el cemento de nuevo como un elemento decorativo. Con el cemento haremos unas letras que servirán para decorar tu habitación, salón... Y le darán un toque diferente. 

Para empezar, necesitaremos una bolsa de cemento rápido, guantes, molde de silicona con el alfabeto, cuchara, vaso desechable, cuchillo o varilla de madera, una pequeña botella con atomizador de plástico, toallas de papel, un rollo de cinta magnética adhesiva y tijeras.





Con los guantes, mezcla cemento en una taza desechable de acuerdo con las instrucciones del paquete. Con cuidado, reparte el cemento con una cuchara en  los moldes del alfabeto, uno a la vez. Asegúrate de que cada letra está llena de cemento. Usa la parte plana de un cuchillo o un palo de madera para raspar el exceso de cemento fuera ejecutando lentamente sobre la parte superior de cada molde También puedes limpiar con toallas de papel alrededor de los bordes de las letras. 




Deja que el cemento se seque durante 1-2 horas, pulverizando un poquito con una botella de spray cada vez que la superficie presenta un aspecto seco. Una vez que el cemento se ha secado, saca cuidadosamente cada letra de molde. Corta piezas cuadradas y rectangulares de cinta adhesiva imán para adaptarse a las espaldas de cada letra y seguir adelante. Las letras de cemento son un poco pesadas, así que asegúrate de cubrir la mayor parte de la parte trasera con banda magnética para que no terminen en el suelo. ¡Se adhieren a la nevera y ya está!




La última parte es opcional, si no quieres ponerlas en tu nevera, con sacarlas del molde y colocarlas en una estantería también puede servir. Una vez terminadas ¡también podéis pintarlas de colores!

Como véis, es muy sencillo y funciona muy bien como elemento decorativo.

Imágenes via Swoon Studio

viernes, 20 de septiembre de 2013

Películas temáticas de la construcción

Pues sí, las hay. Muchas películas nos muestran anécdotas o historias típicas del mundo de la construcción, en otras hay alguna secuencia o escena relacionada... pero también las hay centradas casi exclusivamente sobre la construcción. Hemos seleccionado algunas películas que en mayor o menor medida tratan el tema con enfoques diferentes, ya sea comedia, realidad pura y dura, drama, amor... ¿Has visto alguna?

Esta casa es una ruina


Anna, una atractiva violinista, vive provisionalmente con su novio Walter en el apartamento de su ex-marido. Cuando éste descubre la situación, la pareja se ve obligada a buscar otra vivienda. Un amigo de Walter, que es agente de la propiedad, le proporciona una auténtica “ganga” en las afueras de la ciudad. 

Bajo el sol de la Toscana



Frances Mayes (Diane Lane) es una escritora americana de 35 años que vive en San Francisco y cuya perfecta vida acaba de dar un giro de 180 grados. Su reciente divorcio le ha causado una profunda depresión y un bloqueo creativo. Patti (Sandra Oh), su mejor amiga, empieza a preocuparse y decide regalarle una estancia de diez días en la Toscana (Italia). Una vez allí, Frances se encapricha de una villa llamada "Bramasole" (“que anhela el sol”) y decide comprarla. La casa necesita muchas reformas pero Frances está dispuesta a acometerlas. A medida que se va adaptando a su nuevo estilo de vida hará amistades entre sus vecinos. 

En construcción



En un emblemático barrio popular de Barcelona, amenazado por un plan de reforma, se emprende la construcción de un bloque de viviendas. Queríamos conocer la intimidad de una construcción, así que nos metimos ahí, cuando ese espacio era todavía un solar donde los chavales jugaban a fútbol. Sobre este terreno buscamos la forma de convivir, conocer y rodar -así, por este orden- que nos permitiera abordar tanto el anecdotario de la propia obra como el que ésta generaba a su alrededor; en esa cotidianidad quebrada por el estruendo de los derribos, entre sus vecinos, en el barrio (de hecho la imagen del barrio se concretó en la del puñado de rostros que a nuestros ojos lo representaban). En este proceso, pronto advertimos que la mutación del paisaje urbano implicaba también una mutación en el paisaje humano, y que en este movimiento se podrían reconocer ciertos ecos del mundo. Sobre estos cimientos construimos una película. 

Los Blandings ya tienen casa


El publicista Jim Blandings, casado y con dos hijas, está harto de los ruidos, las prisas y las tensiones de Manhattan. Por eso, decide comprar una casa de campo en Connecticut; pero la casa se encuentra en tan mal estado que la única solución es derribarla y construir una nueva. La hipoteca, mil gastos imprevistos y toda clase de incidentes hacen que Jim Blandings empiece a arrepentirse de su decisión. 

El manantial



Gary Cooper, un brillante arquitecto vanguardista, con unos principios muy sólidos, abandona a la mujer que ama (Patricia Neal) para aceptar un proyecto en Nueva York. Pero sus planes son alterados sin su consentimiento... 



¿Conocéis alguna otra? ¡Ya tenéis plan para el fin de semana!


Todas las sinopsis via Filmaffinity