viernes, 12 de julio de 2013

Ideas para aislar el calor de tu vivienda

Otro verano más, las altas temperaturas y el calor asfixiante son el pan de cada día. Nuestras viviendas parecen hornos y no hay manera de estar cómodo en casa. Hoy os dejamos con unas cuantas ideas básicas que ayudarán a aislar vuestra casa de este calor y convertirla en un sitio más fresco y evitar en la medida de la posible el consumo energético, ya sea a través de ventiladores o de aparatos de aire acondicionado.


 Las ventanas son la parte del edificio donde se registran más pérdidas energéticas, así que el doble acristalamiento será un buen aliado para el confort térmico la vivienda. Evita en la medida de lo posible la insolación directa sobre los cristales. Las persianas o toldos exteriores también te ayudarán a mantener la vivienda aislada. 


Es un clásico que nunca falla, pero ventilar la casa por las mañanas y por la noche ayuda a resfrescar el ambiente de la casa. También lo podemos hacer durante el día abriendo más de una ventana para que se creen corrientes de aire, aunque deberíamos hacerlo en las ventanas donde no toque el sol para evitar que entre aire caliente.

Los suelos son una fuente de pérdida energética en los edificios que puede alcanzar fácilmente valores del 15%, especialmente aquellos en contacto con el terreno, con el exterior o con locales sin calefacción, como garajes o almacenes. Existen materiales que, en una rehabilitación, ayudan a mejorar el aislamiento de los suelos como los suelos secos que incorporan aislamiento térmico en sus placas reduciendo considerablemente las pérdidas energéticas. 


Las puertas también ejercen de aislantes entre diferentes departamentos de la vivienda y hacia el exterior. Mejorarás notablemente su rendimiento si ajustas su cierre a través de burletes, unas tiras flexibles de material aislante que puedes instalar tú mismo. 

En verano es habitual que se reduzca el consumo de agua caliente, especialmente en la ducha. Aún así, es inevitable que para algunas tareas del hogar como fregar los platos, poner lavadoras o lavavajillas se utilice el agua caliente. Esto puede hacer que, si las tuberías de la casa son antiguas o están mal aisladas, aumente la temperatura interior debido al recalentamiento que se produce con el paso del agua caliente por las conducciones. Un buen sistema de aislamiento en la red de tuberías no sólo ayuda a mantener la temperatura deseada, sino que permite un uso más eficiente de la energía, pues se desperdicia menos energía calorífica, lo que puede suponer un ahorro que también interese considerar.  

Rodéate de plantas El agua, al evaporarse, hace bajar la temperatura del ambiente. Aprovecha este recurso que te da la naturaleza y, si tienes terraza o jardín, regarlo te ayudará a reducir la temperatura un par de grados. Utilizar especies adaptadas a la climatología del lugar permitirá no consumir agua de riego en exceso. Si tu vivienda no dispone de un espacio amplio en el exterior que sea posible remojar, una solución puede ser colocar plantas y maceteros en las ventanas, que al absorber los rayos de sol crearán una película de frescor que el aire esparcirá por la estancia en la que se encuentre.  Plantar enredaderas también da muy buen resultado porque crea una capa de vegetación en la fachada que hace las veces de aislante natural. 



Tener un buen aislamiento en paredes y techo puede llegar a reducir más de un 30% los gastos en refrigeración. Para asegurarte de que el calor no entra por estas partes de tu hogar, aplica materiales aislantes de la forma más adecuada a cada situación. En el mercado hay multitud de soluciones, desde las más sencillas como pinturas que reflejan la luz y desvían el calor, hasta las más sofisticadas, como fachadas ventiladas: un sistema de doble hoja cuyas capas están separadas por material aislante y una cámara de aire que protegen el interior de las altas temperaturas, que además reduce los puentes térmicos. 



Detalles como los muebles, los colores de las paredes o los sofás pueden influir mucho en la sensación térmica de una vivienda. Por ejemplo, los muebles de madera ayudan a regular la humedad de las habitaciones. Si tienes alfombras, es recomendable retirarlas en verano, y cambia las fibras sintéticas por las vegetales, que absorben mejor la humedad y el calor. Mejor que los sofás sean de materiales naturales como el lino o el algodón. Si son de cuero, o peor aún, de piel sintética, es fundamental que utilices una funda. En cuanto al color, escoge colores claros tanto para muebles, cortinas, estores o paredes. Absorben menos calor y reflejan mejor la luz.



Pequeñas ideas que os ayudarán a aguantar mejor este calor tan asfixiante y disfrutar de vuestra casa. ¡Buen fin de semana!

viernes, 5 de julio de 2013

Tu propia barbacoa

El calor y las altas temperaturas ya se han instalado definitivamente por aquí y apetece organizar comidas al aire libre. Un clásico es una buena parrillada, una barbacoa... y hoy os enseñaremos a construir una barbacoa sencilla para que vosotros también podáis disfrutar de un buen día de barbacoa con la família o los amigos. Hay muchos diseños y posibilidades, pero hoy nos decantamos por una barbacoa abierta y de ladrillo. También podéis contar con la ayuda profesional.

Antes que nada, debemos elegir bien el lugar de colocación, pues el humo es un condicionante muy importante. Una vez elegido, prepararemos el cemento y crearemos una losa que constituirá la base de la barbacoa. Debe tener un espesor grande para darle mayor estabilidad. 

Una vez seco, levantaremos los laterales. El ancho de la barbacoa puede variar según las necesidades, pero una buena idea sería adaptarlo al tamaño de las parrillas que utilizaremos una vez esté hecha. Colocamos esta parilla en el suelo y vamos colocando los ladrillos para las diferentes paredes. Utilizamos los niveles Kapataz para comprobar que todo esté correcto y dejaremos 1cm entre ladrillo y ladrillo para el mortero. Remojamos previamente los ladrillos en agua unos minutos antes para que no absorban humedad. Ya estamos listos para ir levantando las paredes de ladrillos, que iremos comprobando si están bien niveladas a medida que vayamos añadiendo ladrillos. Añadimos el mortero de manera minuciosa y vigilando de no dejar ninguna parte vacía. Una vez finalizada la construcción mojaremos toda la superfície con agua y cuando esté seca, la limpiaremos para deshacernos de restos e imperfecciones que hayan podido quedar.



Ahora solo queda instalar la estructura donde quedará suspendida la parrilla y también la base donde colocaremos el carbón, troncos y otros materiales para hacer un buen fuego. 

Esta es una ida muy sencilla, pero como en muchas otras cosas, podemos encontrarnos con planos e instrucciones para hacer unas barbacoas espectaculares, otras más sencillas, otras más económicas... tan solo es cuestión de tener claro qué queremos primero y luego ¡el cielo es el límite!

¡Ya no tenéis excusa para hacer una buena parrillada! ¡Que aproveche!

sábado, 29 de junio de 2013

Instalar una entrada en tu jardín

Ya tenemos el verano aquí, de modo que a partir de hoy os iremos aportando ideas para disfrutar mejor del buen tiempo. Para aquellos que tengáis un jardín, hoy os hablaremos de como pavimentar la entrada/salida al  jardín, para darle un toque diferente. Como observaréis, esto lo podéis hacer vosotros mismos, pero desde Kapataz también nos gustaría recordar que podéis consultar y trabajar con los profesionales y expertos de cada sector. Al final del post tenéis un vídeo en el que veréis el proceso y el resultado final.

Después de haber seleccionado qué tipo de baldosas queremos y el tamaño de la entrada, lo que haremos es redistribuir la tierra. En vez de nivelarla, lo que haremos es darle un poco de pendiente para que en caso de lluvia el agua se dirija al jardín y no a la casa. Para ello colocaremos un tablón de madera en cada lado para asegurarnos de que haya una ligera pendiente. También colocaremos unos verticales en cada lado para atar cordeles que sirvan para calibrar y medir que las baldosas estén bien colocadas posteriormente. La tierra que hay en el interior debe ser compactada para evitar problemas posteriores. Cortamos una madera que mida entre 5 y 10 cm para calibrar el nivel de tierra entre los cordeles. Tiene que haber 5 cm para las baldosas y 2-3 cm para la arena. Cuando el suelo esté correcto, tiramos arena por todo el espacio y utilizamos otro trozo de madera de 5 cm para para redistribuir correctamente la arena. De este modo ya podremos empezar a colocar las baldosas.





Es importante empezar correctamente la colocación, para ello podemos ayudarnos de alguna estructura que haya alrededor con la que haga tope.Para que no queden espacios entre las baldosas, nos ayudaremos con un mazo de plástico para que no sufra desperfectos al golpearla. Vamos colocando una a una y ajustando el espacio. Como la arena se puede ir moviendo, vamos recalibrando a medida que vamos colocando las baldosas. 




Una vez hayamos terminado de colocar las baldosas, nos ayudamos con los tablones para terminar de alinearlas y por último, barremos por encima de las baldosas con la arena sobrante para que se rellenen las juntas de arena y quede todo bien compactado.

¡Y listo! Fácil ¿no? Solo arena y baldosas y unas pocas herramientas para empezar a redecorar tu jardín o patio sin demasiada dificultad.